Nor izan da? ¿Quién ha sido?

Empezar las clases de Educación Física dejando que alguien te haga cosquillas es una posibilidad muy recomendable. Este juego destaca por su sencillez y a ella se le une la incertidumbre de descubrir quién ha realizado las cosquillas, el disimulo de los 4 implicados obliga a realizar una buena lectura de sus gestos y posturas, leer los indicios, la reacción de los demás, emitir mensajes contrarios para engañar al adversario, todas ellas son transferencias que se producen del juego a los demás quehaceres cotidianos. Como vemos la sencillez no está reñida con la profundidad y los aprendizajes que se derivan del juego. Por si fuera poco, ¿a quién no le agrada en los tiempos que corren que los/as compañeros de clase le hagan una cuantas cosquillas?
El apartado emocional entra en juego y las relaciones entre compañeros encuentran otra vía diferente y muy agradable, la relajación es una constante en este juego.

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