Juegos y Juguetes tradicionales

Tengo una deuda pendiente con Paco. Excelente persona, con un corazón que no le cabe en el pecho, como dirían en su tierra. Le conocí hace dos años y pude compartir con el y su mujer un poco de su tiempo. Amable y buen conversador, polifacético y, sobretodo, preocupado por el devenir de la infancia en este siglo XXI. Su curriculum profesional es envidiable y de sus muchas capacidades, me quedo con la de escritor de sueños y pintor de realidades. Paciente, con los impacientes como yo y buen observador. El ha sabido transmitir con mucho tacto y dulzura una infancia de posguerra pobre en recursos y rica en imaginación e ideas para jugar. Llena de amistad y camaradería y protagonista absoluta de la calle como territorio de juego y aventura. Su libro es una llamada a recuperar el juego, la imaginación y el espacio urbano como los elementos claves para la socialización de los niños y niñas, saturados de propuestas sedentaristas, sobrecargados de publicidad y atiborrados de juguetes superfluos que más que ayudar impiden un natural desarrollo de la imginación como motor de juego y exploración de la realidad. Os recomiendo su lectura, no os defraudará.
Gracias Paco, por tu amistad y por tu trabajo.